Saturday, October 1, 2011

Podrido hasta la raíz.


Cerca de la una de la tarde, salí a almorzar. Acababa de tomar la Reválida de abogado hace unas semanas, y ese día era el primer día de trabajo en mi vida. No podía contener mi emoción de vivir en la práctica, toda la teoría que me he embotellado durante los últimos años y particularmente, los últimos meses. Mi ideología y escueta experiencia en este campo profesional, me han convencido de que no puede haber cambio social a través del ejercicio del derecho en los tribunales, sino al contrario: el cambio social radical ha de preceder cualquier intento de cambiar o enmendar nuestro sistema jurídico para hacerlo uno verdaderamente justo y equitativo. No sabía que durante mi hora de almuerzo iba a corroborar aquello de lo cual ya estaba totalmente convencido.

En estos restaurantes, siempre se puede identificar una mesa en que se encuentran sentadas las personas prominentes- los “big- shots”, “bichotes” o “peces gordos” de nuestra sociedad- los jueces, políticos y demás personas tortosas usualmente no pueden esconder su aura de superioridad cuando se sientan en un lugar junto al resto de los mortales. Sencillamente, llaman la atención. Este martes, en este restaurante, en el primer día del resto de mi carrera profesional en el campo del derecho, no sería la excepción.

En una esquina, logré identificar la mesa de los “peces gordos”. Eran tres jueces retirados, que ahora fungen como abogados y algunos jueces aún en funciones. En la cabecera de la mesa, almorzaba de espaldas a mí, una persona que no pude identificar hasta el momento en que salía del restaurante y posé mi vista sobre él. Lo identifiqué rápidamente, lo miré a los ojos y él bajó la vista, como quien no tiene fuerza moral para mirar al pueblo a los ojos.

Con los jueces, cuya función es administrar la “justicia” en el país, almorzaba el ex senador nuevoprogresista y hoy convicto, Hector Martínez. El convicto ex senador fue encontrado culpable a principios de este año en un juicio por soborno y conspiración. Luego de emitido el veredicto de culpabilidad, y con el espaldarazo del Presidente del Senado, pretendía quedarse en su silla senatorial mientras apelaba su convicción.

La corrupción y la “justicia”, sentados en la misma mesa. Desde entonces, mi convencimiento es total. Si el sistema está podrido hasta la raíz, entonces hay que arrancarlo: de cuajo.

Thursday, September 22, 2011

Comando Capá Prieto


Son las siete de la noche. En poco más de un mes fallecieron dos lumbreras de la lucha por la independencia de Puerto Rico. Un grupo de estudiantes se organiza para rendir tributo a Lolita Lebrón, y a Juan Mari Bras, quienes han fallecido en un período de poco más de un mes. También pretenden rendir tributo a Filiberto Ojeda Ríos, líder independentista que vivió en el clandestinaje hasta ser asesinado, en su vejez, por comandos del Bureau Federal de Investigaciones (FBI) norteamericano. Recibo una llamada de un compañero que he aprendido a querer a través de los años de militancia que nos unen. “Queremos bajar la bandera”, me dice. Se refiere a la bandera norteamericana en la torre de la Universidad de Puerto Rico. Le admití que no me podía involucrar. No por falta de deseos de cumplir con algo que me parece lógico, habiendo fallecido Don Juan, quien fue el primero en bajar esta bandera en 1948, siendo expulsado por ello de la Universidad; sino porque entiendo que estoy cumpliendo con el deber de la Patria en otros ámbitos y me siento sobre-abrumado.

“Tienen mi apoyo incondicional. No solo bajen la bandera, corten el asta”, le sugerí en son de broma. El 22 de septiembre, en la víspera del aniversario 142 de la conmemoración del Grito de Lares y del quinto aniversario del asesinato político de Filiberto Ojeda Ríos un grupo de estudiantes subió a la torre de la Universidad de Puerto Rico, con el propósito de desplegar una pancarta que leía “Porque fueron, porque somos, porque serán”, bajar la bandera, y cortar el asta, para evitar que se fuera a enarbolar la bandera de nuevo. Esto significaría, para el grupo (denominado el Comando Capá Prieto) arrancar el imperialismo de raíz, la bandera norteamericana, como símbolo de la ocupación norteamericana en Puerto Rico. Para otros, es reprochable y es despachado con el viejo aforismo de “no muerdas la mano que te da de comer”.

Los asuntos de la expresión simbólica, la bandera y la libertad de expresión artística y política son cosa seria en Puerto Rico. En este país colonizado por 502 años (112 de estos bajo ocupación norteamericana) las banderas de tres franjas rojas y dos blancas, con triángulo azul claro que contiene una estrella blanca, era evidencia suficiente para procesar a los miembros del Partido Nacionalista el siglo pasado. El discurso incendiario de Don Pedro Albizu Campos, presidente del partido en aquel entonces, fue suficiente para apresarlo bajo la “Ley de la Mordaza”, que prohibía el abogar por el derrocamiento del gobierno insular. Lo que sí es que en aquel momento, Albizu presentaba un peligro inminente al Estado (aunque esto no hace menos deplorable el hecho de que se utilizaron transcripciones de sus discursos como evidencia para encarcelarlo). Más recientemente, irrumpió una masa anexionista en una Oficina de Gobierno (Oficina de la Procuradora de la Mujer) para llevar la bandera norteamericana, ya que algunos funcionarios se negaban a exhibirla. El asunto levanta pasiones en la isla, definitivamente, y los debates se extienden por las redes cibernéticas luego de que el Comando Capá Prieto llevara a cabo efectivamente casi todos sus objetivos. Algunos expresan su satisfacción y felicidad con el ejemplo de entrega y compromiso de los estudiantes, mientras otros problematizan las acciones de los y las estudiantes mientras los catalogan de “personas encapuchadas que cometen actos de legalidad cuestionable”. Todo depende del cristal con que se mire. En lo que sí podemos estar de acuerdo, es que eventos performativos como éstos impulsan la discusión y el intercambio de ideas, que son el único camino hacia una sociedad saludable, tolerante de la diferencia, libre y verdaderamente democrática.

Noticia tomada de: http://pr.indymedia.org/news/2010/09/45092.php
**Reflexión para el Seminario de Derecho y Arte con la Prof. Chloé Georas (2010)

Monday, July 11, 2011

Fortaleza.

Llegué tarde a la protesta. En la comunidad, todo estaba cerrado. Sólo dos policías custodiaban aquél barrio fantasma, fuertemente golpeado por el salitre y por un operativo cuasi-militar que estremeció sus cimientos. Nos recibió un perro con una camisa blanca puesta, que era el atuendo acordado para llevar el mensaje inequívoco de la máxima inescrutable del deseo individual y colectivo de que los dejen en paz. Llegó el texto de Waldemiro: "@ FORTALEZA".

Saliendo de la protesta en contra de la criminalización de la pobreza en el Barrio La Perla, la multitud se encontró con la procesión fúnebre de Don Ricardo Alegría. “Qué pena tan grande, que pena tan dura, se fue Don Ricardo, paladín de la cultura”, coreaban los pleneros de la protesta, en la Calle Fortaleza a la vanguardia de las multitudes que allí se encontraban.

Dentro de toda la estampa, fue la pena en el rostro de la viuda lo que me conmovió. El dolor del vacío, de lo fugaz, y del adiós. Le temblaron los pies mientras intentaba subir las escaleras de la Catedral. Confundido, entre lo político y lo sencillamente humano, le deseé a la viuda, lo mismo que le deseo al Barrio: Fortaleza.

Friday, July 8, 2011

Transgresiones y violencias.

Recuerdo al Gordo
y su puesto de trabajo
En el subsuelo de la legalidad.
Recuerdo a sus crías desamparadas
Y a María buscándoselas en la calle, para pagarle la fianza.

Pasé por la Montera,
Por el Paseo de los Enamorados
Y por la Simón Madera…
Y con una superioridad moral presupuesta,
Vi al estado imponerse con la misma violencia.

Siguen sobrevolando helicópteros
Con su luz invasora….
Igual que en la noche de ayer.
Estudiando el derecho, me cuestiono si se justifican,
Estas VIOLENCIAS DE LA LEY.

Thursday, July 7, 2011

Sobre la inmigración.

LAVAPIES SE LEVANTA CONTRA EL RACISMO INSTITUCIONAL.

En las aulas de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad de Granada, el Profesor Aaron Cohen le enseña a sus estudiantes de Población y Movimientos Migratorios, que la palabra “inmigrante” es desacertada por demás. Supone que estas personas están en un tránsito perpetuo y nunca llegan a asentarse en ninguna parte. Prefiere el término “inmigrado”.

Para bajar de los Estados Unidos a México, el trámite es casi pro forma. Subir por la frontera de México hacia los Estados Unidos, es un poco mas complejo. Luego de cinco horas de congestión vehicular, en la frontera hay un agente calvo de siete pies que te cuestiona hasta el color de los calzoncillos. Dato curioso, cuando hay tanta retórica sobre el libre flujo de mercancías entre ambos mercados.

Unas horas más al norte está San Francisco. El llamado “bay area” es de las regiones más progresistas de los Estados Unidos. Los latinoamericanos se concentran en el área circundante a La Misión. Aquí, en los postes de la luz, se pueden ver cámaras observando a mexicanos, salvadoreños, negros, y guatemaltecos, entre otros.

En Madrid, en el metro, hacen redadas de negros, hondureños y de todo lo que no se vea español. Recuerdo bajar del autobús en el País Vasco. En San Sebastián una agente encubierta me pidió mi identificación. Se la mostré sin problemas, ella no creía lo que veía al observar mi Pasaporte (norteamericano por decreto). Al cruzar la calle, en menos de dos minutos, la escena se repitió. Otro agente encubierto me abordó: “Documentación, por favor”. Me disgusté: “¿es por el colorcito, verdad?”, le riposté. El agente se molestó. Y es que parezco marroquí. Tal vez por eso cuando cruzaba la calle trancaban los seguros de los automóviles, como pensando que les iba a hacer daño. Tal vez recuerdan, en algún rincón del subconsciente, los casi ochocientos años en que el ser bereber en Al-Ándaluz era un título de nobleza y los blancos vivían arrinconados en Galicia.

Hace unos anos estuve allí, en el Barrio Lavapiés de Madrid y Conocí a Elmo. Vivía en la calle Sombrereros. Era senegalés, maestro del contrabando y devoto Baye Fall. Llevaba colgado al pecho un amuleto con la imagen de Ahmadú Bamba. La conexión fue instantánea y el compartir natural. En fin, mi tatarabuelo Patrocionio, a quien nunca conocí, también era de Senegal. Espero que Elmo ande bien de salud y sobre todo, libre. Y es que en estos días, como bien puntualizaba Galeano en 1989, “es más libre el dinero que la gente”.

Mañana el Estado lo pensará dos veces antes de parar a los “morillos” y a los “sudacas” en fila india frente a todo el mundo para verificar su documentación. Hoy en Lavapiés, los vecinos expulsaron a la policía de la comunidad mientras llevaban a cabo una de sus redadas racistas. “Ningún ser humano es ilegal”, gritaba la multitud.

Saturday, December 11, 2010

Roberto y Gabriela.


La última vez que los vi de cerca
Temblé por mi impotencia.

Una compañera y colega,
Una amiga.
Rodaba por los adoquines
Bajo lo inclemente de sus botas,
Bajo los golpes de sus macanas,
Y los insultos comunes a la prepotencia.

Otro compañero,
Y amigo.
De izquierda (extrema)
se lanzó.
Su constitución física le permitió la osadía
Pero los otros eran muchos: sabía y sabíamos que arriesgaba su vida
El objetivo era sencillo: QUE NO LA DESCABRONARAN.
Y lo logró, al menos relativamente.

Así se forjan los lazos que nos unen
Y así, en lo crudo, aprendemos a diferenciar al amigo del enemigo.
Ellos (los de azul),
No son nuestros amigos,
Que se vayan de la Universidad.

Wednesday, December 8, 2010

Gramsci en la actualidad: la hegemonía y la resistencia.


Gramsci en la actualidad: la hegemonía y la resistencia.

(La autogestión cultural y mediática independiente en Puerto Rico)

El mercado del arte y las concepciones de lo que es el “high art” y lo que no lo es, responden a lo que una elite social define y asume como sus objetos de consumo. Este mismo esquema se reproduce en todos los ámbitos de la producción cultural. En el mercado de la cultura y los medios, surgen propuestas y cosmovisiones, que en muchas ocasiones responden a intereses corporativos y son apoyadas por el “gran capital”. Estas propuestas que, aplicando el análisis de Gramsci, podríamos llamar propuestas hegemónicas de representación cultural y mediática, se imponen a un público al que no se le da ni la opción, ni la posibilidad de discernir entre éstas y otras alternativas en el ámbito cultural.

Por otro lado, y desenvolviéndose en el árido terreno de la autogestión, surgen propuestas contra-hegemónicas de representación cultural y mediática. La principal características de estas propuestas es la autogestión. La autogestión es cualquier método o estrategia de producción o gestión cultural, a través de la cual los individuos o colectivos organizados puedan dirigir sus actividades hacia el logro de sus objetivos, autónomamente, y sin inherencias externas en el proceso de distribución de sus recursos.

Precisamente porque la expresión sin trabas es el arma por excelencia del cambio cultural, político y social, las propuestas contra-hegemónicas muchas veces se encuentran con escollos. Planteamos que en muchas ocasiones, la autogestión en sí, por su propia naturaleza, es una manera de resistencia a las formas convencionales de producción y gestión cultural. Por esta razón, el surgimiento de las computadoras y del Internet en la era de la informática ha catapultado la autogestión de las propuestas contra-hegmónicas y ha socavado el poder de las industrias tradicionales que sostenían y sostienen a las propuestas hegemónicas. También, al cambiar los medios de producción, han surgido movimientos como Creative Commons, que en el ámbito del derecho, ha facilitado la gestión de proyectos independientes y ha ayudado a flexibilizar el régimen anacrónico de propiedad intelectual, sobre el que se sostiene la maquinaria de la producción hegemónica.

Como parte de nuestro trabajo final para el Seminario sobre Derecho y Arte, decidimos atender el tema de: La autogestión cultural y mediática independiente en Puerto Rico. De esta manera nos propusimos a elaborar un proyecto audiovisual (video documental) con entrevistas a artistas independientes, gestores culturales, académicos y comunicadores (Blogueros, músicos, teatreros, emisoras y programas de radio independientes, etc.). A continuación, el marco teórico en que podemos situar el documental.

Gramsci, la hegemonía y la resistencia


Cuando se habla de la cultura y de los medios, y de su potencial para producir profundos cambios en la sociedad, se tiene que hablar de Antonio Gramsci. Desde el encierro en las cárceles del régimen fascista de Benito Mussolini, el pensador marxista y fundador del Partido Comunista Italiano, Antonio Gramsci reflexionó sobre conceptos como la hegemonía y la relación entre la producción, la cultura como parte de un proyecto revolucionario.
Luciano Gruppi abunda sobre el significado del concepto de hegemonía en la obra de Gramsci:

"En todo el análisis que Gramsci lleva a cabo, encuentro la presencia de un hilo rojo que le guía y está presente en todos los Cuadernos. Esta constante es, me parece, el problema de la hegemonía, en el sentido de que todos los análisis de los procesos histórico-sociales, trátese de la formación de los intelectuales o la del Estado unitario italiano, trátese de la literatura italiana y de sus relaciones con el pueblo, se retrotraen y enlazan con la cuestión de la hegemonía: cómo se efectúa la hegemonía de una clase, cómo debe desenvolverse el proceso que conduce a la hegemonía del proletariado, cuál es el modo específico en que se plantean los problemas de la hegemonía del proletariado, y, en particular, el problema de la hegemonía del proletariado en Italia, en la situación italiana específica."


Gruppi, en una nota aclaratoria, explica que “la palabra hegemonía deriva del griego eghesthai, que significa "conducir", "ser guía", "ser jefe"; o tal vez del verbo eghemoneno, que significa "guiar", "preceder", "conducir", y del cual deriva "estar al frente", "comandar", "gobernar". Por “eghemonia” el antiguo griego entendía la dirección suprema del ejercito. Se trata pues de un término militar. Egemone era el conductor, el guía y también el comandante del ejército. En el tiempo de la guerra del Peloponeso, se habló de la ciudad hegemónica, a propósito de la ciudad que dirigía la alianza de las ciudades griegas en lucha entre sí.” En fin, para Gramsci, el término se refiere a una condición de liderato y de poder, si no absoluto, casi absoluto de un grupo social sobre otro, que va más allá de la estructura económica y la organización política de la sociedad para abarcar la ideología, la cultura y demás ámbitos de la vida social. Dos elementos esenciales de esta hegemonía son el consentimiento “espontáneo” que las grandes masas de la población a la dirección impuesta en la vida social por el grupo dominante y el aparato coercitivo que asegura la disciplina de quienes no son parte de dicho consentimiento.

Aquí nos concentramos en el aspecto cultural y el mediático de esta hegemonía, que se refleja en la manera en que se produce ese consentimiento “espontáneo”. Según Kate Crehan, en la obra de Gramsci, “La producción y la reproducción de la cultura son las prioridades que hacen de los intelectuales un estrato distintivo en la dinámica de la historia. Son ellos los que producen las grandes concepciones culturales del mundo que sostiene determinados regímenes de poder…” . De esta manera aparece la figura de “los intelectuales”. Se hace la salvedad de que todos los hombres son intelectuales; pero no todos los hombres tienen en la sociedad la función de intelectuales . Éstos se presentan como promotores y gestores culturales ligados a sus particulares grupos de clase que dan dirección al proyecto común y dan forma a la “visión de mundo”. Gramsci se expresa de esta manera sobre este particular en La formación de los Intelectuales, ensayo encontrado en los Cuadernos de la Prisión:

“Todo grupo social, como nace en el terreno originario de una función esencial en el mundo de la producción económica, se crea al mismo tiempo y orgánicamente una o más capas de intelectuales que le dan homogeneidad y conciencia de su propia función, no sólo en el campo económico, sino también en el social y político: el empresario capitalista crea consigo mismo el técnico industrial, el científico de la economía política, el organizador de una nueva cultura, de un nuevo derecho, etc”

Existen diferentes tipos de intelectuales. Plantea el autor que son intelectuales orgánicos los que están ligados a los grupos sociales, quienes a su vez ligados a sus funciones en el mundo económico. Estos intelectuales surgen de la clase que los emplea y sirven a sus fines. El otro tipo de intelectual es aquel que pertenece, en palabras del autor, "a categorías sociales preexistentes que se aparecían de hecho como si representaran una continuidad histórica ininterrumpida". Plantea que la más típica de estas categorías de intelectuales es la de los "eclesiásticos quienes monopolizaron por largo tiempo... la ideología religiosa, o sea la filosofía y la ciencia..., con la escuela, la instrucción, la moral, la justicia... etc." a esta categorización de intelectual se le llaman los intelectuales tradicionales. Plantea Gramsci que los grupos sociales dominantes tienden a elaborar complejas especializaciones intelectuales. Dichas especializaciones se ven reflejadas en la jerarquización de los sistemas educativos estatales.

Los intelectuales son "funcionarios", ya sea de la "sociedad civil" o del "Estado". Quienes son funcionarios de la sociedad civil tienen el deber de forjar lo que se llama la "hegemonía social" o el consenso espontáneo de las grandes masas de la población respecto a la dirección que el grupo dominante desea dar a la vida social. Por medio de este grupo de intelectuales se ejerce una labor ideológica directa sobre la población. Aquí entran, los periodistas, los artistas y los literatos, entre otros, que cooperan con las propuestas hegemónicas de representación cultural y mediática. Por su parte, los funcionarios del Estado tienen la responsabilidad de mantener el "orden", la disciplina y de producir el "consenso espontáneo" en momentos de crisis en el mando. Tanto en el sentido de la hegemonía social como en el del manejo del Estado, el fin de la clase dominante que produce intelectuales ligados orgánicamente a ella, es mantener el poder por medio de la dominación ideológica y por medio de la fuerza física.

En la relación de fuerza, se presentan grupos sub-alternos, cuya subordinación traspasa y determina su forma de ver el mundo. Estos grupos subalternos, según plantea Gramsci, necesitan de sus propios intelectuales, para que representen su visión de mundo, para “transformar las <> incoherentes y fragmentarias de quienes viven una determinada posición de clase en un discurso coherente y razonado de tal modo como se percibe desde esa posición” . Gramsci proponía la creación de un proyecto contra-hegemónico porque consideraba que “solo un movimiento político basado en una cultura popular de masas podía tener alguna esperanza de desafiar seriamente el poder de un Estado capitalista moderno” . Para la creación de un proyecto de esta índole, hace falta necesariamente un nuevo tipo de intelectuales que, rompiendo la división entre trabajo intelectual y trabajo manual, sean a la misma vez maestros y alumnos en todo momento de su medio social. Así, presentaba lo que hoy llamamos propuestas contra-hegemónicas de representación cultural. Junto con la organización política, proponía Gramsci, que los intelectuales fundaran periódicos, escribieran canciones, construyeran escuelas, centros culturales y demás mecanismos necesarios para rechazar la cultura y la ideología de la clase dominante y difundir la cultura y las ideologías alternativas. Estas ideas, junto con estas acciones, me parece, tendrían que auto-gestionarse, y construirse desde su fase embrionaria pero habrían de calar hondo en las masas y llevarían necesariamente a un cambio en la relación de fuerzas, subvirtiendo la hegemonía.

En la actualidad

El surgimiento las computadoras y del Internet en la era de la informática ha catapultado la autogestión de las propuestas contra-hegemónicas y ha socavado el poder de las industrias tradicionales que sostenían y sostienen a las propuestas hegemónicas. Como plantea el documental RIP: A Remix Manifesto, “la guerra de las ideas se da en el internet”. Ahora, los “consumidores”, que somos todos nosotros, se han vuelto “distribuidores” y nos podemos convertir en los creadores del arte popular del futuro. Sin embargo, los grandes intereses económicos que han ejercido su hegemonía sobre los medios audiovisuales, sobre la música y la televisión, y así sobre la cultura, se resisten al cambio. Las seis corporaciones agrupadas en dos grupos de interés en los Estados Unidos , que controlan noventa porciento de los medios y reciben millones de dólares de regalías por derechos de autor al año, han logrado que se extienda el régimen de la propiedad privada al mundo de las ideas, los conceptos, de las notas musicales y de las imágenes, por medio de la propiedad intelectual. Esto se contrapone a la creencia de muchos de que las ideas, los conceptos y las imágenes deben pertenecer al dominio público. De esta manera veinticuatro mil norteamericanos han sido increpados criminalmente por no hacer uso justo de ideas, de conceptos, de imágenes, o hasta de notas musicales que se entienden protegidas por los derechos de propiedad intelectual .

Quienes sostienen las propuestas hegemónicas saben que su monopolio de la cultura depende de las leyes retrógradas que han sido sancionadas por la jurisprudencia. Han hecho su mejor intento, pero podemos considerar que en términos prácticos están perdiendo la batalla. No se ha detenido la llamada “piratería”, sino que ha ido en aumento, al igual que la transformación del material audiovisual a través del “sampling” es y seguirá siendo práctica común. También han surgido movimientos como Creative Commons, que a través de un sistema comprensivo de licencias, permite a los creadores compartir sus piezas escogiendo las condiciones bajo las cuales está dispuesto a ello y permite a los consumidores saber qué usos han sido autorizados por los autores, así superando el anacrónico y trillado concepto del uso justo. En los últimos años 350 millones de licencias de este tipo han sido expedidas por Creative Commons. Esto ha facilitado la gestión de propuestas contra-hegemónicas y ha ayudado a flexibilizar el régimen anacrónico de propiedad intelectual, sobre el que se sostiene la maquinaria de la producción hegemónica.

En el caso particular de Puerto Rico, la revolución informática y de la tecnología de las computadoras ha sido tierra fértil para el surgimiento de numerosas propuestas de representación cultural y mediática, netamente autogestionadas y contra-hegemónicas. Por ser el espacio más cercano a nosotros, consideramos que el medio del documental audio visual es la mejor manera de representarlo. Es por esta razón que decidimos dedicarle gran parte del peso de nuestro trabajo a una pieza documental en video sobre la Autogestión Cultural y Mediática en Puerto Rico. Para este documental nos dimos la tarea de investigar sobre proyectos locales verdaderamente autogestionados. El documental contará con segmentos de entrevistas y pietaje sobre eventos culturales, espacios de autogestión, entre otros. El estilo de "montage" estará un poco presente también en nuestra pieza ya que pensamos que la línea narrativa y de enfoque muchas veces trabaja mejor con el testimonio de los entrevistados y las entrevistadas sin la necesidad de tener un narrador o narradora tradicional. A continuación le presentamos los nombres de personas que hemos entrevistado y los proyectos en que se desenvuelven.

Primero, para la parte teórica tenemos a: Luis "Peri" Coss (Profesor Escuela de Comunicación Pública UPR), Érika Fontánez (Profesora Escuela de Derecho UPR), y Mareia Quintero (Directora Maestria de Gestión Cultural UPR). Segundo, para la parte de proyectos actuales tenemos a: Ezequiel Rodríguez (Programa Frecuencias Alternas, Radio Universidad), Deborah Hunt (Artista, Teatrera, a cargo del Teatro Yerba Bruja), José Ibáñez (Orquesta el Macabeo, Monopolio Records, Discos de Hoy), Cesar Colón (Zona Franca), y Raúl Rosado (Desde Mi Huerto y Organización Boricuá de Agricultura Ecológica Orgánica). No pretendemos incluír todos los proyectos contra-hegemónicos y autogestionados existentes en Puerto Rico, sin embargo, nos es menester mencionar espacios como Radio Huelga, Indymedia, el Colectivo de Prensa Estudiantil, entre otros, que son de suma importancia en este campo.

Entendemos que con entablar conversaciones con cada una de las personas señaladas el espectador y la espectadora tendrán la oportunidad de adentrarse verdaderamente en el panorama de la autogestión en Puerto Rico. Veremos en los proyectos específicos y la teoría como estudios de caso, cómo este fenómeno de las propuestas culturales y mediáticas contra-hegemónicas va tomando auge en nuestra Isla. Veremos qué se está haciendo y exploraremos las posibilidades de qué se puede hacer.

[1] Seminario facilitado por la Prof. Chloé Georas en la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.

[2] Luciano Gruppi. El concepto de hegemonía en Gramsci. (1978). Versión electrónica: <>.

[3] Id.

[4] Karen Crehan. Gramsci, cultura y antropología. (Ed. 2004). p. 176

[5] Antonio Gramsci, La formación de los intelectuales en Los cuadrenos de la prisión: Cuaderno 12. XXIX. (1932). Versión electrónica: <>.

[6] Karen Crehan, supra. p. 151.

[7] Id. p.177.

[8] Motion Picture Association of America y Recording Industry Asocciation of America.

[9] Que duran la vida del autor más 70 años en el caso de las personas naturales y más aún en casos de Corporaciones.



**el documental será presentado el viernes por aquí: ESPÉRALO.