Saturday, September 15, 2012

Iuspositivismo y desobediencia. [PARTE III]


La verdad es que hicimos de todo.  Nos vestimos de árboles, de peces y de tortugas.  Así protestamos en las oficinas del Departamento de Recursos Naturales.  El colectivo Vanguardia Artística Revolucionaria pintó un mural en nuestro vagón de almacenaje.  Estábamos en los tribunales.  Los hicimos retirar las solicitudes de permisos, pero nunca desistieron [ni han desistido aun] de sus intenciones de apropiarse de ese pedazo de tierra. 

Lo más que les molestó, fue que detuvimos la construcción [físicamente], eso los llevaría a legislar sobre el asunto, lo que discutiré en una parte posterior.

Pasados casi diez años desde ese martes, 15 de marzo de 2005, me llegó una carta de la Escuela.  Había sido aceptado en la Sección Ambiental de la Clínica de Asistencia Legal de la Universidad.  Ya para este entonces estaba recortado, pero conservaba la barba, pues afeitarme me irritaba el cutis.  Entonces lo vi todo más claro. 

Estábamos los estudiantes, la comunidad, los grupos ambientalistas, y los profesores contra el PNPPD y sus aliados capitalistas.

 Los capitalistas eran el magnate hotelero, Hugh Andrews, así como otros usual suspects: The Ferrer Group, Inc, Eduardo Juan Ferrer Ramírez de Arellano, y Eduardo Ferrer Bolivar, entre otros, quienes aparecían como co-deudores solidarios del préstamo hipotecario del First Bank. 

Ya lo sabía desde el principio, pero ahora podía ponerles nombres y apellidos.  En un principio, el Lcdo. José Alfredo Hernández Mayoral, ex candidato a la gobernación por el Partido Popular, representaba a HR Properties, Inc.  En una entrevista le preguntaron cómo armonizaba sus aspiraciones políticas y el compromiso que ello debía representar, con su posición en el caso, defendiendo la enajenación ilegal de nuestros recursos naturales.  En ese entonces se expresó como todo un político: “[...]no puedo ver una contradicción entre el desarrollo económico y los mejores intereses de Puerto Rico”.

En  2005, un juez de Carolina había declarado nulo el contrato, por constituir el mismo una enajenación de facto de bienes de dominio y uso público ubicados en la Zona Maríatimo Terrestre.

En 2010,  se reabrió el caso, para concederle participación a FirstBank.  Este era el acreedor hipotecario que estuvo ausente en el primer pleito.  Al ser reabierto el caso, la juez a quien fue asignado el mismo,  reconoció la legitimación de los vecinos, pero falleció antes de emitir una decisión final. 

El caso pasó a manos de otro juez, quien se llevó el pleito a Río Grande.  Allí se discutieron las razones y los por qués.   Con el cambio de administración  hacia el Partido Nuevo Progresista, las agencias que en un momento impugnaban la validez del contrato [particularmente la Compañía de Parques Nacionales], de la noche a la mañana  habían cambiado de parecer.  De repente sostenían que el Contrato era válido y desistían de sus reclamaciones.   El juez había sido recientemente confirmado por Fortuño. Pero allí se tenían que discutir las razones.

Lo recuerdo como ayer. El Lcdo. José Andreu Fuentes, [hijo del ex juez presidente del Tribunal Supremo, nombrado por Rafael Hernédez Colón], sudaba, mientras se le acababan las balas.  Sabía que si no hacía el delivery, McConnell y Valdés se iba a quedar con su cuenta.  

Apuntaba hacia mis compañeros y compañeras del campamento, a Benito, a Iris, a Mario, y a Tito.  Decía que eran invasores, que actuaban ilegalmente, que debían ser removidos, que permitir ese tipo de acciones era permitir que la anarquía reinara sobre las leyes. 

El Lcdo. Saade lució bien y esbozó los argumentos jurídicos con claridad y dominio de la práctica forense.  La Lcda. Fontánez Torres, con la mezcla de su carácter fuerte y tierno, evitando con gracia envidiable las innumerables interrupciones de Andreu, defendió el derecho a la desobediencia.  Le viró la tortilla a Andreu.  Los grupos ciudadanos y ambientalistas que llamaba anarquistas y extremistas, no eran tal cosa.  Le refrescó la memoria de que estos ciudadanos actuaban en su legítimo derecho de hacer cumplir las leyes.  Quienes actuaban al márgen de la ley eran los demandados, con la complicidad del gobierno.

El juez determinó que los terrenos en cuestión no son playa, no son zona marítimo terrestre, no habían sido destinados como balneario, ignorando toda la evidencia que obraba en récord.  Decidió que el contrato era válido.  Para determinar que no eran bienes públicos se basó en el caso de San Jerónimo Paseo Caribe v. ELA. No se analizó la evidencia, los mapas, ni el informe pericial presentado, en sus méritos.

 Sí se basó en una Opinión del entonces Secretario de Justicia, el Lcdo. Pedro Pierluisi, hoy comisionado residente en que como todo un leguleyo, nos metía por la cocina las Alianzas Público Privadas, y las enajenaciones de nuestros bienes públicos a través de arrendamientos a perpetuidad.  Allí decía Pierluisi:  “...si bien es cierto que un arrendamiento no puede pactarse a perpetuidad, una concesión como la que nos ocupa supone inversiones considerables para la edificación en los terrenos cedidos, de hoteles, balnearios, restaurantes u otros centros análogos, lo cual implica la necesidad de que dichos arrendamientos sean a largo plazo”.

Usualmente, si no hay legitimación activa, no se debe pasar a los méritos de la controversia, por carecer el Tribunal jurisdicción para ello.  Ignorando cualquier tipo de lógica o estructura adjudicativa, luego de resolver el asunto en sus méritos, el juez pasó a decir que los demandantes no tenían legitimación activa.  Que los daños que reclamban los ambientalistas y residentes de la zona eran "abstractos" e "hipotéticos".   Surf Rider Foundation v. ARPE,  nos terminó jodiendo.  Parece ser que ahora, para tener legitmación activa en un caso ambiental, te tienen que construir encima de la cabeza. 

El Tribunal de Apelaciones denegó el recurso de revisión.  El Campamento sigue en pie y la construcción detenida.   A Andreu, como quiera, le quitaron la cuenta.  Creo que se la dieron a McConnell. Ironías de la vida. 

Iuspositivismo y desobediencia. [PARTE II]



Amanecía a las 6 a.m. y el sol candente te daba la sensación de que te derretías en la caseta.  Los días pasaban, y se había establecido un campamento de desobediencia civil que era frecuentado y servía en muchas ocasiones de punto de reunión para el movimiento estudiantil, que en ese entonces también libraba una lucha en la Universidad de Puerto Rico.  La huelga del Comité Universitario Contra el Alza, comenzó a principios de abril de 2005 y se extendió fácil hasta principios de mayo.   Los días se nos iban entre la universidad y el campamento y el pelo se me enredaba en dreadlocks.  Allí, en el camp, conocimos al Lcdo. Saade Llorens, y la Lcda. Fontánez Torres, quienes llevarían nuestro caso ante los tribunales.  Nunca imaginé que años después tendría el honor de trabajar con ellos.

Resulta que había un chanchullo, más allá del hecho de que se quisiera construir en la Zona Marítimo Terrestre.

Los terrenos habían sido cedidos por la Autoridad de Tierras a la Corporación de Fomento Recreativo, para formar parte del balneario público del Pueblo de Carolina. La Corporación de Fomento Recreativo(hoy Parques Nacionales) había cedido el usufructo sobre los predios al Municipio de Carolina, para ser usados a los mismos fines: balneario público. 

Así las cosas, varios años después, el Municipio de Carolina, y Fomento Recreativo, habían suscrito un contrato de arrendamiento con Desarrollos Hoteleros de Carolina, Inc.  Así se variaba el uso del terreno:  ahora seria un hotel privado.  El contrato enajenaba la playa a perpetuidad, disponiendo para un alquiler de 99 años [no dijeron 100 por eso de guardar las apariencias].  No se llevó a cabo una Consulta de Transacción Pública en la Junta de Planificación, como lo requería la ley, ni tampoco se deslindó el terreno para delimitar la Zona Marítimo Terrestre.  El contrato tampoco se presentó en la Oficina del Contralor de Puerto Rico.  Surgía, a todas luces, que el contrato era nulo.

Eventualmente el arrendamiento pasaría a manos de HR Properties, Inc., y la nuda propiedad sobre los terrenos pasaría al Municipio de Carolina.  Sobre el contrato de arrendamiento nulo, HR Properties, Inc., constituyó una hipoteca multimillonaria. Sin permisos, comenzó a construir. Posteriormente, la compañía desarrolladora [¿?] gestionó su papeleo.

 La Junta de Planificación, ARPE, y la Junta de Calidad Ambiental, aprobaron las obras, sin efectuar estudio ambiental alguno, sin siquiera consultar a los vecinos, y sin tomar en consideración el hecho de que la zona era una de anidaje de Tinglar.  Era curioso. El Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, negaba el valor ecológico del terreno, y negaba que fuera zona de anidaje de tinglar.  Quienes se supone velaran por nuestros recursos naturales claudicaron su deber ministerial, al nivel de decir que eso no valía nada, que no se veía un tinglar por todo aquello en más de diez años.

Cuando ocupamos el espacio, las relaciones eran tensas.  La Policía ubicaba a sus francotiradores en el estacionamiento multipisos del Hotel, y apuntaban a las multitudes que se congregaban en protesta.  Don Benito, Miguel Villa, Tiburón, Tintorera, Delfín, muchos y muchas otras, le hicimos frente a la represión.  Durante el día explicábamos a los turistas: “HOTEL MARRIOTT ARE ENVIRONMENTAL CRIMINALS”.  Habíamos declarado eso un territorio libre.  

No llevábamos una semana en la playa cuando llegó un tinglar a la orilla, dispuesto a desovar.  Los guardianes de Recursos Naturales, lo espantaron con sus four-tracks. La complicidad del gobierno con el capital no podía estar más clara.   

Iuspositivismo y desobediencia. [PARTE I]


Quince de marzo de 2005. Era la primera vez que me ponía una capucha. Tenía el pelo largo, en un moño excéntrico, y la barba típica de estudiante de izquierda en la Universidad de Puerto Rico: todo un estereotipo.  No recuerdo con exactitud cómo llegué allí, pero eso me marcó por el resto de la vida.  

Sacamos todas las marcas, sacamos las varillas que ya estaban colocadas para la construcción.  Apenas salía el sol.  Decidimos quedarnos allí.  La administración del Hotel en ciernes aseguraba a los medios noticiosos que el mismo estaría erguido, con su casino propio y sus 250 habitaciones, en menos de dos meses.   Se equivocaron.

Allí estaba Tito, junto con varios compañeros y compañeras.  Desde que lo conocí, supe que estaba loco.  De esas locuras que nos hacen falta.  "Si la policía viene a arrestarme, yo me encadeno debajo de la guagua...", decía apuntando a su camioneta, modelo pick-up. 

HR Properties, Inc. estaba decidido a construir en plena zona marítimo terrestre,  había removido la corteza terrestre, y había puesto en su lugar el relleno  sobre el cual habría de fijar los cimientos de ese desastre ambiental.  No tenían [y todavía no tienen] permisos válidos de la Administración de Reglamentos y Permisos (ARPE), ni contaban con una Declaración de Impacto Ambiental, como requería, cuanto menos, la legislación ambiental vigente en aquel entonces. 

Sin quererlo, destapamos una olla de grillos.  

(13/3/2005- indymediapr.org)

Wednesday, September 12, 2012

Soberanía.

Cuando era estudiante de derecho, le dije a Rubén en un Seminario, en abierta crítica a su teoría de cómo resolver el problema del estatus: "en lo que han fallado es en que  han descuidado las bases, por eso tienen que recurrir a la independencia por 'default'".  Me ripostó: "tu eres un intelectual...", como descartando mi análisis. Como si fuera un Don Quijote, vuelto loco por la lectura insaciable de libros marxistas.

A veces,  yo mismo caigo en el mismo error de Rubén.

Bajo la cúpula de la Torre, después del tumulto de las huelgas, nos entrevistaba Julian Miglierini, para la BBC.  Sobre la soberanía, le comenté: "La soberanía de Puerto Rico, recae sobre el Congreso de los Estados Unidos".  Me vanagloriaba de mi conocimiento sobre el Artículo 4, Sección 3 de la Constitución de los Estados Unidos. Xiomara me interrumpió:  "Yo difiero de lo que expone el compañero. la soberanía sobre el Puerto Rico recae sobre el Pueblo de Puerto Rico- ahí es que hay que buscar la solución al problema del estatus".  Ibrahim me remató: "Hacen falta muchos procesos como el proceso de la UPR, en todos los sectores de la sociedad- yo creo que hasta que pase esto, no se va a resolver el problema del estatus...". Nada de eso salió en el reportaje.

Friday, August 31, 2012

"SOFT SCIENCE": EL DEBATE POST-REFERÉNDUM (PARTE VII)


VII. Balances y perspectivas: la sobredeterminación causal de las cosas.

 (foto: indymediapr.org)
No pude ir a la reunión de balances y perspectivas. Pero no se me quita de la mente. Hay que darle seguimiento a esto.  Hay que volver, con calma, a escuchar, y a seguir traficando nuestras ideas. Sin intermediarios.

Vivimos en un pueblo consciente de sus derechos, al menos en 55%,  si tomamos los electores como muestra representativa.  La campaña mediática de manipulación (de nuevo) le salió por la culata al PNP. Razones para votar NO había de sobra. Por todas las razones imaginables ganó el NO.  Aquí, hasta quienes perdieron, ganaron.

Dicen por ahí que no ha cambiado nada. Que los resultados electorales serán los mismos en Noviembre.  Que Puerto Rico sigue siendo el mismo país conservador.  Que sólo salió a votar el 30% del electorado hábil.  Que los que se movieron, no necesariamente fueron movilizados por la campaña de Mete Mano Por el No y No Es Lo Mismo. Tienen razón.

Pero lo primero que aprendí en política, es que en esto de los “soft sciences”, todos los factores tienen algún efecto, aunque sea un efecto mariposa. A mi me basta con eso.

"SOFT SCIENCE": EL DEBATE POST-REFERÉNDUM (PARTE VI)





VI. Loíza: “LOS ABUSADORES SON ELLOS”


(foto: indymediapr.org)

 Cuando la caravana lo siguió por Loíza, me metí en Villa Cañona.  Algo me dijo que fuera pa’ la comunidad.

Fui.  Consciente de que  estas personas tienen agencia política propia.  Consciente de que el MST había dado allí, una charla unas semanas antes.  De seguro la gente de la comunidad le dio cátedra al MST,  como me dio a mi, cuando era prepa en derecho. A través de su cúmulo de experiencias, mi sangre esta en la línea,  tienen sentido y están conscientes de sus derechos.  Aunque no puedan ejercerlos muchas veces, aunque carezcan de acceso, tampoco van a permitir que se los quiten por joder. Esto es tierra fértil para ir más allá. Para hablar de verdaderas facturas anchas de derecho, y de fianzas ajustadas a los ingresos, para que la clase trabajadora también goce de ese beneficio.

Me bajé del carro.  Hablaba, y me contestaban. Con gestos, palabras. Saliendo de sus hogares.  Haciendo caso a mi llamado de que apagaran el televisor. Y es que la comunidad tiene un cúmulo de experiencias individuales y colectivas, que dan forma a su idiosincrasia. Están claros.

En la última calle, salió una familia completa.  “De eso mismo estábamos hablando ahora mismo.  Claro que vamos a votar que NO. Los abusadores son ellos.”  Dijo la abuela desde la marquesina. “A mi me fabricaron un caso”,  dijo el papá. 

Aquí ya sabía que estaba en tierra fértil: “De verda que los guardias, los fiscales, los jueces, y nuestro sistema de justicia, está podrido hasta la raíz. Hay que arrancarlo de cuajo.  Hay que hablar de esclavitud, y de la privatización de las cárceles, hay que hablar de cómo el PNPPD hace negocios con nuestra libertad, y de que hay que tomar acciones afirmativas para que las cosas puedan cambiar.  Hay que hablar de legalización y de medicalización. Hay que hablar de más derechos y más participación. Hay que hablar de cambios radicales. No de defender nuestros derechos, sino tomar por asalto los derechos que deseamos”.